10 abril 2007

REQUIEM POR UN TREN


Hola amig@s.


Hoy quiero contaros algo sobre la triste historia de los trenes que desaparecen por desidia de las personas que dirigiendo los destinos de un pueblo, les da lo mismo que desaparezcan estos medios de comunicación que tan buenos servicios han dado y que tan necesarios continúan siendo.


Esta línea de ferrocaril que ahora esta a punto de desaparecer es la que un tiempo atrás unía la ciudad de Valencia con la de Liria, un buen día del año 1957 y por la riada que asolo Valencia el puente que había sobre el rio Turia nada más salir de la estación de Villamarchante cayó abatido por la fuerza de la riada.


Desde entonces el final de la línea fue Villamarchante, mas adelante, y por intereses de la compañia explotadora paso a ser final de línea la población de Ribarroja del Turia.


Esta línea tiene en la población de Xirivella una estación que desde hace años es usada por miles de personas y que es necesaria por la cantidad de personas que se dirigen a su trabajo habitual gracias a ella.


Cuando se dijo que se tenía que cerrar, cosa que ocurrira como máximo en el plazo de un mes los órganos de gobierno del pueblo dijeron que no pasaba nada pues teníamos la otra estación de la línea que pasa por el pueblo que es la de Valencia Madrid por Cuenca.


Esta otra estaciòn se encuentra a un kilómetro de la anterior, se dijo que para compensar la distancia se haría otra en esta línea más cerca del centro del pueblo a fin de facilitar el acceso a los habitantes de esta zona.


Pues bien, hasta ahora y a un mes del cierre de la antigua estación aun no se ven movimientos de obras para cumplir esta necesidad.


Se dijo que tendríamos una parada del tranvia orbital, línea que aun está en proyecto lo mismo que el puente que sería necesario para el paso superior de estos vehiculos sobre el Rio Turia.


Esperemos que tanto los señores del Ayuntamiento como los de la oposición se le ocurra algo pues el tiempo se acaba y Xirivella no merece continuar aislada como hasta ahora soportandlo la falta de comunicación con el centro de Valencia.


Hasta siempre.